Embarazo y Parto

Prepararse para la lactancia

Mientras tu cuerpo se prepara para el amamantamiento, hay algunas cosas que podés hacer para colaborar:


- Hablar con otras mujeres que estén amamantando o lo hayan hecho con anterioridad. - Aprender todo lo que puedas sobre lactancia materna. - Asistir a charlas o eventos dictados por profesionales y asociaciones pro-lactancia materna. - Tomar un curso de lactancia con tu pareja antes de la llegada del bebé (esa persona tendrá mucho que ver en el éxito que obtengas en el período de lactancia) Mientras más sepas sobre el funcionamiento de la lactancia y sus beneficios, más oportunidades tendrás de vivirla exitosamente.

¿Cómo se prepara mi cuerpo para la lactancia? Tu cuerpo se prepara para este período desde el mismo comienzo de tu embarazo. La turgencia de los pezones y la hinchazón de los pechos son signos claros de ello. La irrigación sanguínea hacia el pecho aumenta en el embarazo, y los ductos de leche así como las células productoras de la misma se desarrollan más de embarazo en embarazo. El tamaño de los pechos antes del embarazo y cuánto crecen durante el mismo no determinan cuánta leche vas a producir. Aún cuando tus pechos sean pequeños, estarás en condiciones de producir toda la leche que tu bebé va a necesitar.

¿Necesito preparar mis pechos antes de amamantar? No hay necesidad de hacer nada, porque los cambios hormonales que suceden en tu cuerpo durante el embarazo son suficiente preparación. No necesitás utilizar cremas para suavizar tu piel. No masajees la zona porque esto sólo puede causarte molestias y hacer que la lactancia se dificulte. El olor natural de tu cuerpo juega un papel importantísimo en la creación del vínculo con tu bebé y ayudará a iniciar la lactancia. Las aréolas de los pezones producen un aceite que naturalmente lubrica los mismos. Este aceite también huele como el fluido amniótico, que es familiar y atractivo para tu bebé, especialmente en el momento justo después de su nacimiento. Tu bebé aprenderá rápidamente que tus pechos tienen tu olor, el del calostro y la leche. Esto actúa como un fuerte impulso para acercarse a vos y alimentarse. Por eso, evitá usar jabones perfumados, cremas o perfumes en los primeros tiempos.

¿Qué más puedo hacer para ayudar?

Otra preparación clave para la lactancia es que tu pareja apoye la decisión de alimentar a tu hijo de esta forma. Podrás comenzar mucho más pronto y hacerlo por mucho más tiempo, si tu pareja te acompaña y aprende un poco sobre el tema también.

Cuando tu bebé nazca, tené mucho contacto piel a piel con él. Esto ayuda a que el bebé inicie la lactancia y prolonga el período de tiempo en que podrás darle el pecho.

Aún si te practican una cesárea, podés poner tu bebé contra tu piel apenas nazca. Es probable que tu bebé tome tu pecho y se alimente, o que te huela, te toque, descanse un rato y luego trate de alimentarse.

 

Fuente: babycentre.co.uk
 

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