Bebe

Estimulando la inteligencia

Actividades que ayudarán a que la inteligencia de tu bebé florezca


Recién nacido Mucho antes de que tu bebé pueda hablar, sus expresiones y reacciones físicas pueden revelarte mucho sobre su personalidad y su desarrollado sentido de reconocimiento. Una cosa que comunica el lenguaje corporal es el temperamento del bebé, lo cual refleja su estilo personal y sensibilidad. Por ejemplo, algunos bebés lloran con mayor facilidad o más que otros. Comprender el temperamento de tu hijo hará más fácil que lo ayudes. Si ya sabés que es sensible, podrás protegerlo de estímulos excesivos. Tomá a tu bebé con tu mano izquierda por debajo de su cuerpo y tu mano derecha sosteniendo su cabeza. Decí su nombre suavemente. Prestá atención a sus músculos y a su apariencia. Si se pone tenso o arquea la espalda son signos de que está sintiéndose sobrepasado. Si ese es el caso, disminuí los estímulos de su alrededor. Bajá las luces, apagá la radio, bajá el volumen de tu voz y decí suavemente su nombre otra vez. Con seguridad girará su cabeza hacia vos. Esta es una acción refleja. Sucede aún en la oscuridad, lo cual nos dice que esta no es sólo una forma de localizar la fuente del sonido con sus ojos. Si prestas atención, vas a ver que tu recién nacido se mueve diferente que los niños mayores. En lugar de responder inmediatamente, espera unos segundos y luego gira la cabeza suavemente. Si tu bebé está cómodo, seguí hablándole suavemente. Decile cuán inteligente y hermoso es. Mientras le hablas, observá sus ojos. ¿Deja de mirar a su alrededor y se enfoca en tu cara? (si no lo hace, no te preocupes. Es posible que esté cansado. Volvé a intentarlo otro día). Mové tu cabeza a la izquierda mientras le hablás, y probablemente te siga con su mirada. Este es un logro importante. Investigadores han demostrado que un bebé de dos días observa la cara de su mamá por más tiempo y de una manera diferente de la que miran los rostros de otras mujeres. En ese corto tiempo, tu hijo se ha dado cuenta de quién sos.

A los 2 meses Durante las primeras semanas, vas a notar que tu bebé mira tu cara con intención. Cuando eso sucede, intentá un nuevo juego: sacá la lengua. Probablemente tu bebé hara lo mismo. Luego fruncí tu ceño. Aproximadamente el 50% de los bebés de esta edad intentarán hacer lo mismo. Podés probar también otras expresiones. En cada caso, va a intentar cambiar su propia expresión para intentar copiarte. Si necesitás más evidencia de cuán de cerca te observa tu pequeño, agregá otro elemento a este juego: esperá que tu bebé esté bien despierto y alerta. Comenzá a hablarle y observá cómo sus ojos se enfocan en tu rostro. Luego detenete de golpe y congelá la expresión de tu cara. Observá la reacción de tu bebé. Probablemente escanee tu cara, buscando tus ojos, tu boca y luego hacia arriba otra vez. Luego fruncirá el ceño y, tal vez, haga un “puchero” con aparente frustración. Seguidamente, moverá su cara y brazos intentando una variedad de cosas para lograr que le respondas. Esto te dice en qué medida se siente parte de tu conversación, aún cuando no entienda tus palabras. También te hace saber cuán importante sos en su vida y cuán sintonizado está con tus acciones y expresiones. Su reacción demostrará su naturaleza de procurador de actividad social y no sólo un espectador de las interacciones a su alrededor.

Edad: 4 meses Para jugar este juego necesitarás algo nuevo y atractivo que tu bebé quiera tocar (por ejemplo, un juguete colorido) y una alfombra o manta. Si le mostrás a tu bebé el juguete, seguramente intentará agarrarlo. Pero si luego de mostrárselo lo escondés bajo la manta, dejará de buscarlo. Es como si de repente hubiera dejado de existir. Esto te habla de que la sofisticada idea de que los objetos están cerca aún cuando están fuera de la vista – lo que los psicólogos llaman “permanencia de objetos” – no tiene sentido para ellos todavía. Para cuando tenga alrededor de 10 meses, sí lo tendrá. Si escondés el atractivo objeto debajo de la manta, un bebé de esa edad simplemente buscará por debajo de esa barrera para encontrarlo. Y lo comprende: los objetos (y las personas) pueden estar escondidos y aún así existir!

Desde los 10 meses

A todos los bebés les gusta verse en el espejo. ¿Pero qué ven? Dejá que tu bebé se vea en el espejo por un minuto. Luego levántalo, dibujá un punto en su naríz o mejilla con el lápiz labial y volvé a ponerlo nuevamente frente al espejo. La mayoría de los bebés menores a 12 meses, no prestan atención al punto. Algunos sonríen o fruncen el ceño indicando que se dieron cuenta de que algo está diferente.

Los bebés levemente más grandes sí prestan atención a la mancha. Pueden estirar su manito hacia el espejo, demostrando que aún no comprenden que están viendo un reflejo de ellos mismos. Hacia los 18 meses, la mitad de los bebés se dará cuenta del reflejo e intentarán tocar en el espejo, la mancha de su cara. Esto nos dice que no sólo reconocen que la marca está fuera de lugar, sino que además están observando su propia imagen.

Con todos estos juegos es importante tener en mente que puede haber enormes diferencias de un niño a otro. Un recién nacido sensible no es “mejor” o “peor” que un bebé tranquilo. De la misma manera, un bebé que toca la mancha de labial en su cara unas semanas antes que otro, no es necesariamente “más inteligente”.

Los niños aprenden tan rápido que te sorprenderán con nuevos talentos y habilidades casi a diario. Como vos sos la experta en tu bebé, podrás usar esto como punto de partida en tus propios juegos para disfrutar la maravillosa aventura de ver su mente florecer.

 

 Fuente: parenting.com

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